Con solo un paso, los clientes de Rhenus Lub pueden ahora aumentar el rendimiento y la rentabilidad de su mecanizado de metal duro, reducir el consumo de lubricantes y los costes de fluidos, mejorar la facilidad de uso y, al mismo tiempo, evitar el arranque de cobalto del material. La clave del éxito reside en el aceite especial de rectificado de baja viscosidad rhenus EHM 7.

El producto con bajo nivel de niebla de aceite y evaporación permite a la industria metalúrgica proteger a las personas y al medio ambiente y aumentar la calidad de mecanizado por igual y reducir los costes de fabricación. Esto se consigue con ayuda del ingenioso concepto de materias primas de rhenus EHM 7, basado en un aceite base de alta refinación sin aromas.

Daniele Kleinmann, Gestora de Producto de Mecanizado en Rhenus Lub, resume los requisitos técnicos esenciales: «Sobre todo en el rectificado de metales duros, las herramientas y máquinas están sometidas a grandes cargas por la gran solidez y dureza de los materiales. Para conseguir la mejor calidad de las superficies y duración, el lubricante refrigerante debe satisfacer las exigencias más estrictas en cuanto a refrigeración y detergencia. Además, a nuestros clientes les importa evitar de manera eficaz el arranque de cobalto en el mecanizado para garantizar la protección sanitaria y laboral preventiva de sus empleados.»

rhenus EHM 7 no contiene combinaciones cíclicas, por lo que evita de antemano el arranque de cobalto. Además, el lubricante no contiene cloro ni metales pesados como plomo, cinc y bario. Esto ofrece a los clientes una ventaja adicional de facilidad de uso. Debido a su innovadora formulación, rhenus EHM 7 no muestra tendencia a la evaporación o formación de niebla, ni siquiera en el rectificado. Debido al bajo consumo del aceite de alto rendimiento, los clientes de Rhenus Lub reducen el consumo de lubricante y los costes de fluidos y mejoran así, paso a paso, la rentabilidad de su proceso de fabricación.

El producto de baja viscosidad se caracteriza por un punto de inflamación extraordinariamente alto de 165 °C. Su capacidad de sedimentación especialmente buena, aumenta la calidad del mecanizado y su baja tendencia a espumar garantiza al cliente una visión completa de la pieza. Las empresas de la industria metalúrgica aportan así limpieza y seguridad adicionales al mecanizado de herramientas.